"LA SALUD"

 

En la noche del Martes Santo recorre las calles de Tarifa la imagen del crucificado de San Mateo, el Santísimo Cristo de la Salud, una imponente talla barroca del último cuarto del siglo XVII de autor anónimo, aunque recientemente se ha atribuido su autoría a la mano o entorno inmediato del escultor sevillano Felipe Martínez, hijo del escultor Alonso Martínez, ahijado del escultor flamenco José de Arce y yerno del pintor Juan de Valdés Leal.

Desde 1945, un año después de que se organizara la Hermandad en la festividad del Corpus Christi de 1944, le acompaña en su salida una de las más bellas dolorosas de Tarifa, la imagen de la Virgen de los Dolores, talla de candelero documentada en 1907 pero también de autor anónimo, aunque en esta ocasión de clara filiación a la escuela valenciana.

Ambas protagonizaban hasta no hace mucho el desfile más corto de cuantos tenían lugar en la Semana Santa de nuestro pueblo, el más corto pero no menos intenso y del que uno no podía perderse su paso por la esquina de la Cárcel Real o el andar de sus costaleros del paso de palio al son de la Salve Marinera. Hoy en día, la hermandad que importó "la molía" como modo de carga en Tarifa, desfila por un itinerario que conduce a sus imágenes titulares más allá de Guzmán el Bueno y, transitando ahora por calles como Santísima Trinidad, Colón, María Antonia Toledo, General Vives y Ntra. Sra. de la Luz, prolonga en la noche del Martes Santo su buen hacer cofradiero y el olor a incienso por esas otras calles del casco histórico. Pese a todo, el desfile de la Salud sigue manteniendo su punto álgido al poco de la salida, cuando en el discurrir hacia la plaza Hermanos Costaleros los pasos han de sortear la ya célebre esquina de Rico.